Rescatan raíz colonial del Culhuacán con exposición
“El cielo en la Tierra: Fiestas de la Santísima Trinidad”, abordará una temática estrechamente ligada con la comunidad en la que se da a conocer la organización de la celebración entre los ocho barrios que se reúnen anualmente.
Las imágenes religiosas, la comparsa de los chinelos, las ceras o velas y las portadas de flores, son algunos de los componentes que dan vida a la festividad.
Ciudad de México • La celebración religiosa más importante de Culhuacán, que reúne anualmente a los ocho barrios de este pueblo, en honor al Señor del Calvario, de origen colonial, es abordada desde un enfoque histórico y cultural, en la exposición “El cielo en la Tierra: Fiestas de la Santísima Trinidad”.
En el Centro Comunitario Ex Convento de Culhuacán, el público podrá apreciar hasta el próximo 31 de julio, trajes tradicionales de chinelos, documentos históricos, un escrito de la Patente de la Cofradía de Culhuacán, que data del siglo XVIII y más 70 fotografías, que integran la muestra.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la exposición aborda una temática estrechamente ligada con la comunidad, en la que se da a conocer la organización de la celebración, la cohesión entre los barrios y los elementos de la antigua tradición.
Las imágenes religiosas, la comparsa de los chinelos, las ceras o velas y las portadas de flores, son algunos de los componentes que dan vida a la festividad.
Otro aspecto que se aborda, es la mayordomía proveniente de las cofradías, asociaciones religiosas encargadas de la veneración de algún santo, pero independientes de la Iglesia, que desde la Colonia se convirtieron en una institución muy arraigada.
Se busca también legitimar ese patrimonio intangible, que al mostrarse en un museo se asume como un conocimiento valioso y digno de conservarse.
La festividad de la Santísima Trinidad dura ocho días, no tiene una fecha exacta, pero debe de coincidir con el Jueves de Corpus Christi, día en el que los ocho barrios acuden al Parque Histórico del ex convento con sus imágenes y colocan altares, como se hacía en las antiguas capillas posas, que contaban con espacios abiertos donde se enseñaba la religión católica a los indígenas.
Los ochos barrios de Culhuacán son: Culhuacán; Los Reyes; San Antonio; La Magdalena y San Juan; Santa Ana y San Francisco; San José Tula y San Simón; San Andrés Tomatlán, y Santa María Tomatlán.
La mayordomía representante de cada uno de ellos, es responsable de realizar la fiesta cada día, en la cual se efectúan la misa, se ofrenda la flor, se distribuye la comida, se ofrece la música y se culmina el día de la celebración con la quema de un monumental castillo de pirotecnia en la Plaza Leona Vicario.
En la muestra destaca la exhibición de los documentos históricos del Plano de Culhuacán, creado en 1580 para acompañar una relación geográfica descriptiva ordenada por Felipe II, rey de España.
El conjunto conventual se fundó como centro evangelizador por la orden de los frailes agustinos, entre 1560 y 1570, el monasterio, con advocación a San Juan Evangelista, fungió como centro de enseñanza de la lengua.
Desde 1984, el Ex Convento de Culhuacán es sede del Centro Comunitario que lleva el mismo nombre, donde se puede hacer un recorrido por el patio enmarcado por arquerías, o el claustro de la planta alta.
Respecto al reciente nombramiento de Culhuacán como Barrio Mágico por la Secretaría de Turismo del gobierno capitalino, Miriam Hernández concluyó que se trata de una oportunidad excepcional de atraer la mirada de más personas e incrementar el número de visitantes.








