La SCT, Lula y la banda 2.5 GHz
IQ FinancieroClaudia Villegas
Cuando Luiz Inácio Lula da Silva llegó a la presidencia de Brasil logró que el congreso de su país aprobara la reforma a las pensiones, incluso con el apoyo de la oposición al nuevo Poder Ejecutivo. En ese momento, la estrategia fue retomar los argumentos de sus detractores. Apeló a la congruencia entre los dichos y los hechos, a la memoria colectiva. Algo parecido sucedió con el mensaje del secretario de Comunicaciones y Transportes, Dionisio Pérez-Jácome, al dar a conocer la decisión del gobierno federal de “rescatar” para su mejor aprovechamiento los recursos del espectro en la banda de 2.5 Ghz en donde el Grupo MVS de la familia Vargas tiene 42 concesiones vigentes las cuales, dice la SCT, se encuentran subutilizadas en perjuicio de los mexicanos. Con MVS, asegura la SCT, en esta gran carretera para la información y el desarrollo solo se utiliza el “acotamiento”. Vamos lento mientras millones de mexicanos necesitan redes de comunicación más eficientes y baratas. La familia Vargas tiene varias opciones 1) aceptar la indemnización que ofrece la SCT en el marco de la Ley General de Bienes Nacionales; 2) participar en la nueva licitación de estas frecuencias; 3) ampararse con todos los recursos.
Y en medio de esta vorágine de decisiones los accionistas y estrategas de MVS también tendrán que blindar el negocio y su prestigio como empresa de servicios informativos. ¿Mantendrá su crítica línea editorial? ¿Regresarán a la música grupera? ¿Conservarán su independencia informativa frente a la nueva administración? Su público espera que sí y a la familia Vargas le pedirán congruencia. Si MVS decide ampararse, la batalla será en todos los frentes mientras el reloj avanza en su contra. Los primeros recursos legales tendrán que presentarse ante la actual administración y seguir esa línea con el siguiente gobierno. Una encrucijada para MVS por cortesía de la SCT. Por ahora, MVS decide guardar silencio. Por hoy no habrá comentarios. Sus abogados trabajan a puerta cerrada. En teoría, la política editorial de la empresa no debería formar parte de esta controversia por la concesión de la banda 2.5 Ghz. Cierto, Joaquín Vargas, el presidente de MVS, es un empresario, pero también es un hombre que envió un mensaje claro: a MVS le interesa la libertad de prensa y el acceso a la información. Es momento de demostrarlo, aun sobre los intereses del hombre de negocios.








