"Macbeth", suma de talentos = calidad
Tras bambalinasHugo Hernández
Aunque parezca pose, he de decir que Shakespeare me gusta. No podría yo recordar exactamente cuál fue la primera obra suya que vi o leí (debió haber sido Hamlet); pero siempre que por alguna razón lo vuelvo a leer o verlo representado, me acuerdo de lo mucho que me gusta.
Me gusta la inteligencia de Hamlet; me fascina el apasionamiento de Romero y Julieta; me atrapa la astucia del Mercader de Venecia; o la locura de Otelo. Por ello, ahora que vi anunciada Macbeth literalmente corrí a verla.
Al gusto por Shakespeare había que sumarle otra garantía. La obra se presenta en el Círculo Teatral, que comandan Alberto Estrella y Víctor Carpinteiro. No he visto ahí algo que no me haya gustado.
A esto había que sumarle el elenco: el propio Carpinteiro y Ángeles Marín, que me encantan siempre; y por si fuera poco, la dirección de Marta Luna, de quien recuerdo siempre grandes trabajos escénicos.
Mis expectativas eran muy, muy altas, y… se cumplieron todas. Una a una, pues el Macbeth que se presenta con sólo 4 actores en este pequeño espacio de la colonia Condesa es de una grandiosidad tal, que se siente todo el espíritu y la fuerza del ambicioso matrimonio que pasa por encima de todo para alcanzar el poder… sin reparar en las fuerzas que desatan con ello.
Este Macbeth, en una versión de Fernando Castaños, tiene la esencia de la obra shakesperiana, condensada en dos horas en las que como si se tratase de una gran coreografía, los personajes se mueven estéticamente al ritmo de la música en vivo, creada por Alejandro Castaños y ejecutada por Alexander Bruck (viola) y Óscar Sánchez (percusión).
Para quienes no lo ubiquen, el Círculo Teatral está en la calle de Veracruz 107, y lo mejor es llamar para reservar lugar al 55 53 13 83, pues el lugar es pequeño y habitualmente están agotadas las localidades.








